Los filtros de carbón activo son una de las opciones más comúnmente elegidas para eliminar los olores de salas y armarios de cultivo , incluso de salas de floración con las genéticas más aromáticas.

Hay que tener en cuenta que para funcionar debidamente necesitan de un extractor de aire tubular apropiado para su capacidad.

El aire que va a salir del armario de cultivo pasa a través de el filtro, lleno de pequeños pellets de carbón activo, quedando limpio de olores de cualquier tipo. A diferencia de los anteriores productos, un filtro de carbón no produce olor alguno que neutralice el olor indeseado, sino que elimina el olor del aire que pasa a través suyo, que se convierte en aire sin ningún tipo de olor.

Se encuentran disponibles en diversos diámetros (100, 125, 150, 200 y 250mm) y tamaños/capacidades.